Asunto: ¿Qué hago?
“Quand reviens tu?”, me ha preguntado que cuándo vuelvo.
Hace una semana le hubiese respondido que en seguida “tout de suite, ma chére”.
Pero ahora miro esta maceta de lavanda que me pidió plantar para que me acordase de ella y veo cómo cada pequeña hoja me acusa: “traître”, traidor.
Y yo así no puedo seguir.
No consigo tragar el sentimiento de culpabilidad. No digiero saberme una persona miserable. Siento que he caído muy bajo. No merezco misericordia.
Y, sin embargo, te anhelo a ti. Quiero que estemos juntos y que seamos felices. ¿Pero cómo lo lograré, si considero que nuestra felicidad estará basada en este crimen inicial?
Sé que me perdonas.
Sé que opinas que lo nuestro no pudo evitarse, que fue superior a nuestras fuerzas.
De alguna manera tendré que deshacerme de esta sensación de suciedad que conspira contra mi bienestar, contra nuestro futuro.
Ayúdame.
¿Qué puedo hacer?

No hay comentarios:
Publicar un comentario