miércoles, 26 de febrero de 2014

Excusa.


Aquí me tienen, mirando al cielo porque él dice que ha visto una extraña estela que no coincide con aquéllas de los reactores a los que tanto estamos acostumbrados en este siglo.
Dice que puede tratarse de una nave extraterrestre de observación. Pero a continuación se ríe, porque ambos sabemos que eso es muy improbable, y conjetura sobre el origen de nuevas y extrañas perturbaciones atmosféricas a las que habrá que poner nombre porque eso de cúmulo-nimbos está ya desfasado.
Yo no acabo de ver nada.
Para mí que lo que quiere es aprovechar mi descuido y mearse en la farola.
Es la última vez que hago caso de lo que me dice mi perro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario